Por fin ha llegado el calor y ya se va notando como el aire se llena de los típicos olores del verano. Las flores de los parques están dando paso a los frutos, las urracas parlanchinas disfrazadas de “hombres del frac” nos amenizan con sus ruidosos chillos. Algunas de ellas se atreven a anidar en nuestros árboles, aun a riesgo de que el “talador” arranque la sierra mecánica y decida hacer algún edificio más con el que dar empleo a unos cuantos parados y a la vez ayudar al pobre promotor y/o constructor.
Pero ahora, desde mi balcón lo que oigo no es el canto de los pájaros sino el típico sonido del floklore popular de los caminones de ESMASA que se afanan por recoger los contenedores de las “islas ecológicas” antes de que los alcorconitas despierten y como hormigas inicien el penoso camino del trabajo o de las escuelas públicas, concertadas o privadas que inundan nuestro municipio.
Concentrado es también el olor que fluye de las bocanas de las “islas de basura” donde reposan los líquidos que se desprenden de las bolsas de nuestros queridos desperdicios. Y digo queridos desperdicios porque parece que algunos de nuestros vecinos sienten pena de ver caerlos en el abismo del interior de los contenedores y con nostalgia de comidas copiosas, los depositan junto a las islas esperando a ver si el siguiente tiene un poco más de civismo y no aumenta la montaña residual que se empieza a formar paisaje típico de las calles de Alcorcón.
Pero los chicos de ESMASA se afanan en solucionar los problemas que cada día surgen en las esquinas d nuestras calles y aunque a veces dejan durante todo un fin de semana que los contenedores rebosen de alegría, los alcorconitas seguimos confiando en este sistema de recogida de basuras. Y mientras las islas más hambrientas mantienen sus bocas y tripas abiertas por meses enteros sin que los chicos de ESMASA puedan hacer nada por ellas y es que el cementerio de Islas Ecológicas no estaba previsto y mientras llegan los de mantenimiento dejamos que el paisaje urbano se llene de contenedores deteriorados aún a riesgo de la seguridad de los vecinos, sobre todos lo niños, esos niños tan queridos por nuestro Alcalde Enrique Cascallana.
Hambre de basura
junio 16, 2009 por MAX









Nos LEEN.
Ayer mismo, tras la publicación de este artículo el contenedor de la isla ecológica de la imagen recobró su tapa. Los vecinos de Gardenias y alrededores ya pueden estar tranquilos, sus chicos, de momento, están a salvo. La isla no fagocitará a los críos.
ESMASA ha cumplido, con retraso, pero ha cumplido. Ahora toca a los vecinos “cochinos” que por comodidad no se molestan en introducir las bolsas en los contenedores. ¡GUARROS!
Gracias.
Claro que nos leen querido amigo. Y todos los días.
en el paseo extremadura, en frente de la RENFE hay otro contenedor de basura que está en las mismas condiciones
Y otra cosa, cuando estaba ZUÑIGA nos dijo a los vecinos, “los olivomos que quitamos los volveremos a colocar”
Adios ZUÑIGA, adios OLIVOS